Stablecoins en India: entre la dolarización digital, la innovación y la soberanía monetaria
En el Mint Annual BFSI Conclave 2025, celebrado el 12 de diciembre de 2025, el vicegobernador del Reserve Bank of India (RBI), Shri T. Rabi Sankar, sostuvo que las stablecoins no deberían integrarse en el sistema financiero indio, al considerar que sus riesgos superan los beneficios proclamados, y defendió las CBDC como una alternativa más segura para fomentar la innovación.
Uno de los riesgos señalados fue la sustitución monetaria y, más concretamente, la “dolarización”.
Este artículo analiza críticamente esta afirmación examinando los beneficios y los inconvenientes de la adopción de stablecoins en los mercados emergentes y las economías en desarrollo. A partir de estos resultados, y teniendo en cuenta el enfoque adoptado por países como Japón, propone un posible marco regulatorio para las stablecoins en India capaz de equilibrar utilidad económica e innovación, en línea con los objetivos del RBI.
Evidencia procedente de países en desarrollo
Entre las condiciones económicas que más influyen en la probabilidad de adopción de stablecoins destacan:
- los elevados costes y la lentitud de las transferencias o del cambio de divisas digitales;
- el bajo crecimiento económico;
- las fuertes fluctuaciones del valor de la moneda nacional.
Beneficios
Las transferencias internacionales basadas en SWIFT, utilizadas principalmente por los bancos, pueden implicar comisiones de entre 20 y 50 dólares por operación en la entidad emisora. Los plazos de liquidación suelen oscilar entre uno y tres días hábiles bajo el procesamiento estándar de SWIFT.
Los corredores de remesas hacia países de renta baja —a través de los cuales los ciudadanos que trabajan en el extranjero envían dinero a sus familias— tienen un coste medio de aproximadamente entre el 6 % y el 7 %, más del doble del objetivo del 3 % establecido por el G20.
Un working paper de Harvard Business School sobre infraestructuras competidoras para pagos transfronterizos concluyó que las transferencias basadas en stablecoins pueden resultar entre cuatro y trece veces más baratas que las transferencias bancarias para valores equivalentes.
Otros estudios sugieren que las transferencias basadas en blockchain pueden reducir las comisiones por corredor desde el promedio tradicional del 6–8 % hasta aproximadamente el 1–3 %, siendo la desintermediación de los bancos corresponsales uno de los principales mecanismos explicativos.
Además, las stablecoins vinculadas al dólar son especialmente atractivas porque gozan de una amplia aceptación y presentan un caso de uso convincente para las remesas transfronterizas.
Las remesas mediante stablecoins pueden ser prácticamente instantáneas y considerablemente más baratas que las vías tradicionales ofrecidas por los bancos indios.
Cuando una inflación elevada erosiona el ahorro, una estrategia habitual consiste en recurrir al dólar estadounidense.
En muchas economías emergentes y en desarrollo, los bancos y otras instituciones financieras ofrecen soluciones limitadas, lo que convierte a las stablecoins en una alternativa relevante para el ciudadano medio.
Esto pone de manifiesto la creciente utilidad de las stablecoins como instrumentos de estabilidad económica y accesibilidad allí donde los sistemas financieros tradicionales presentan deficiencias.
Las monedas locales volátiles dificultan enormemente la preservación del patrimonio.
Esto conduce a la denominada “dolarización digital”, mediante la cual particulares y empresas recurren a stablecoins vinculadas al dólar estadounidense para proteger su poder adquisitivo.
A diferencia del efectivo físico, que puede ser difícil de obtener, transportar o almacenar de forma segura, las stablecoins ofrecen una alternativa digital y transfronteriza que puede actuar como cobertura inmediata frente a la inflación.
Más allá de la preservación individual del patrimonio, las stablecoins también pueden funcionar como instrumento de inclusión financiera.
Según el Banco Mundial, una parte significativa de la población de los mercados emergentes continúa sin acceso suficiente a servicios bancarios, a menudo debido a la ausencia de sucursales físicas o a requisitos documentales estrictos.
Las stablecoins pueden reducir algunas de las barreras de entrada asociadas a la banca tradicional, permitiendo a cualquier persona con conexión a Internet acceder potencialmente a liquidez financiera global.
Inconvenientes
El argumento del RBI de que los beneficios atribuidos a las stablecoins no son exclusivos de ellas y pueden alcanzarse mediante otras formas de dinero digital encuentra también apoyo en estudios específicos sobre economías emergentes y en desarrollo.
Un trabajo publicado por el Bank for International Settlements (BIS) sostiene que las stablecoins no son ni necesarias ni suficientes para alcanzar todos los beneficios señalados.
Entre los riesgos se encuentran las fluctuaciones de las monedas extranjeras frente a las monedas locales y la importación de las políticas monetarias del país emisor de la moneda fiduciaria subyacente.
Estas políticas pueden no ser óptimas para las economías emergentes y podrían limitar o distorsionar su autonomía monetaria.
Las stablecoins también pueden crear un nuevo mecanismo de fuga de capitales, permitiendo a los ciudadanos adquirir dólares virtuales dentro del país y convertirlos posteriormente en dólares reales en el extranjero.
Las economías pequeñas —especialmente aquellas con inflación doméstica elevada o inestable— son vulnerables tanto a la dolarización tradicional como a la digital.
Pero las economías económica o socialmente abiertas a grandes áreas monetarias digitales pueden resultar especialmente expuestas a la dolarización digital.
Incluso economías con monedas relativamente estables podrían verse digitalmente dolarizadas si sus ciudadanos realizan habitualmente transacciones con usuarios de grandes plataformas digitales cuya actividad económica gira alrededor de una moneda extranjera.
A medida que aumente la importancia de los servicios digitales y las redes sociales se integren cada vez más en la forma en que las personas intercambian valor, la influencia de las grandes monedas digitales sobre las economías pequeñas puede crecer.
La aparición de monedas privadas viables plantea también problemas para la política monetaria.
Una entidad con capacidad para influir sobre su propia arquitectura monetaria puede actuar en beneficio propio. Los grandes emisores privados de moneda digital podrían diseñar determinadas políticas o incentivos para favorecer a la empresa en lugar del interés público.
En relación con la dolarización, el creciente uso de stablecoins puede reforzar todavía más el dominio internacional del dólar estadounidense.
Actualmente, la inmensa mayoría de las stablecoins en circulación están denominadas en dólares, mientras que otras monedas desempeñan un papel mucho menor.
Investigaciones del Banco Central Europeo sugieren que una emisión significativa de stablecoins denominadas en dólares podría amplificar la transmisión internacional de la política monetaria estadounidense.
Una política monetaria restrictiva de Estados Unidos podría generar mayores efectos indirectos sobre la producción económica real de otros países que en un escenario sin adopción relevante de stablecoins.
Las stablecoins globales denominadas en dólares podrían, por tanto, crear nuevas redes transfronterizas en las que la dolarización surgiera como consecuencia de la adopción tecnológica, y no necesariamente como resultado de una elección monetaria deliberada.
No obstante, otros estudios indican que, bajo un nivel óptimo de emisión, el bienestar de los hogares puede aumentar significativamente incluso si crece la probabilidad de crisis bancarias, debido a las ganancias en eficiencia de liquidez y portabilidad.
El potencial de mejora del bienestar depende de cómo valoren los hogares los servicios de liquidez del dinero digital frente a los depósitos tradicionales y del coste de emisión de las stablecoins.
Esto es coherente con el objetivo de este artículo: equilibrar utilidad económica e innovación.
Además, la estabilidad o inestabilidad de una stablecoin depende fundamentalmente del tipo de activo que la respalda y de la arquitectura de sus mecanismos de reembolso e incentivos.
Los sistemas respaldados por colateral volátil o determinados modelos sobrecolateralizados pueden ser especialmente sensibles a expectativas autocumplidas y fluctuaciones.
Legislación actual
Actualmente, India no dispone de una legislación integral específica para stablecoins, que operan en una zona de incertidumbre jurídica.
Existe ambigüedad sobre su clasificación legal.
No encajan claramente en la definición de “currency” prevista en la Sección 2(h) de la Foreign Exchange Management Act, 1999 (FEMA).
Podrían incluirse expresamente mediante reformas legislativas o ser reconocidas mediante una actuación regulatoria del RBI, pero la posición actual del banco central complica esta posibilidad.
Tampoco encajan claramente en la definición de “security” de la Sección 2(za) de FEMA.
La legislación fiscal india ha definido los Virtual Digital Assets (VDA) de forma suficientemente amplia como para abarcar criptomonedas y stablecoins, excluyendo expresamente determinadas formas de moneda india y extranjera.
FEMA distingue entre:
- operaciones por cuenta corriente, como pagos comerciales, remesas y servicios que no crean determinados activos o pasivos;
- operaciones por cuenta de capital, que modifican activos o pasivos dentro o fuera de India.
Las stablecoins crean incertidumbre clasificatoria.
Si se consideran moneda, podrían entrar en determinadas reglas de cuenta corriente.
Si se consideran inversiones o tenencias de activos, podrían activar restricciones de cuenta de capital bajo FEMA.
Dado que las stablecoins no encajan claramente en una categoría específica, una clasificación jurídica expresa resulta esencial para eliminar la ambigüedad y facilitar un posible uso regulado en transacciones transfronterizas.
A pesar de la incertidumbre regulatoria, India cuenta con una base activa de inversores en criptoactivos y estas operaciones representan ya una parte relevante de determinadas actividades económicas transfronterizas.
La Sección 2(1)(i) de la Payment and Settlement Systems Act 2007 define los sistemas de pago como aquellos que permiten efectuar pagos entre un ordenante y un beneficiario mediante servicios de compensación, pago o liquidación.
La Sección 4 establece que ninguna persona distinta del Reserve Bank puede operar o iniciar un sistema de pagos sin autorización del RBI.
Aunque la emisión o patrocinio de stablecoins suele estar liderada por actores extranjeros, la compra y venta diaria de stablecoins como USDT y USDC en India se canaliza en gran medida a través de exchanges de criptoactivos registrados ante la Financial Intelligence Unit – India como proveedores de servicios de activos digitales virtuales.
Dada la amplitud de actividades realizadas por estos proveedores, sigue abierta la cuestión de si determinados emisores y proveedores de liquidez deberían también quedar sometidos a obligaciones específicas de registro.
Un posible marco jurídico
La investigación sugiere que una regulación moderada puede contribuir a sanear el mercado, aumentar la confianza de los inversores y promover la madurez de la industria.
Sin embargo, restricciones regulatorias excesivamente estrictas pueden frenar la innovación, distorsionar la asignación de recursos y aumentar la fragmentación del mercado.
La incertidumbre regulatoria también reduce la inversión en criptoactivos, lo que demuestra el carácter de doble filo de las políticas regulatorias.
Esta cuestión es especialmente importante en el contexto indio y pone de manifiesto la necesidad de un marco regulatorio integral.
La Monetary Authority of Singapore, la Financial Services Agency of Japan y las instituciones europeas han desarrollado marcos que parten de la posibilidad de que las stablecoins reguladas formen parte de la innovación financiera.
Este artículo sostiene que la integración con el sistema bancario puede resultar beneficiosa tanto desde una perspectiva económica como regulatoria y puede contribuir, además, a limitar la concentración excesiva de poder en actores privados no supervisados.
En una intervención de Pablo Hernández de Cos en un seminario del Banco de Japón, se destacó que las stablecoins buscan aprovechar la confianza existente en las monedas fiduciarias.
Esto implica que el ancla monetaria proporcionada por los bancos centrales continúa siendo indispensable, independientemente del futuro papel de las stablecoins u otras innovaciones tecnológicas.
La experiencia de Japón
Japón modificó su Payment Services Act e introdujo un marco para los denominados electronic payment instruments, que incluyen determinadas stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria y reembolsables a una relación 1:1.
Bajo este régimen, la emisión queda restringida a tres categorías de entidades autorizadas:
- bancos;
- sociedades fiduciarias o trust banks;
- proveedores de servicios de transferencia de fondos.
El principio central es que las stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias deben ser emitidas por entidades reguladas capaces de garantizar el reembolso y una adecuada protección de los fondos.
Además de regular a los emisores, Japón creó una nueva categoría de registro para las entidades que gestionan o distribuyen stablecoins: los Electronic Payment Instrument Exchange Service Providers.
La Financial Services Agency of Japan mantiene además información pública sobre los proveedores registrados y los instrumentos que gestionan.
Japón también ha avanzado en la clarificación de la clasificación jurídica de determinadas stablecoins extranjeras, reduciendo la incertidumbre regulatoria.
Para que empresas japonesas puedan operar legalmente con stablecoins emitidas en el extranjero, el marco regulatorio contempla tres elementos esenciales:
- Licencia equivalente: el emisor extranjero debe disponer en su jurisdicción de origen de una autorización equivalente a la exigida por el derecho japonés.
- Gestión del colateral y auditoría: los activos de reserva deben gestionarse adecuadamente y someterse a controles y auditorías.
- Cooperación regulatoria: el emisor debe estar supervisado por una autoridad extranjera capaz de compartir información y cooperar con la FSA.
Una posible adaptación para India
India podría adoptar un marco similar adaptado a sus propias necesidades económicas y monetarias.
La clasificación como moneda o activo determinaría si una operación está permitida o requiere autorización especial, cuestión esencial para controlar los flujos de moneda extranjera.
Un régimen adecuado de registro o licencia permitiría mejorar la información disponible y la supervisión.
Debido al carácter inherentemente transfronterizo de las stablecoins, las autoridades deberían complementar este sistema con acuerdos de intercambio de información.
Los emisores autorizados de stablecoins, junto con quienes presten determinados servicios de pago relacionados con ellas, podrían quedar sometidos a registro o licencia ante el RBI.
Este régimen podría también contribuir a evitar la elusión de controles de capital.
Para mitigar el riesgo de contagio, las reservas de stablecoins podrían segregarse mediante una estructura específica de trust account, similar a mecanismos de escrow existentes en determinados marcos de pagos del RBI.
Si las reservas se mantuvieran en deuda pública nacional, la emisión de stablecoins en moneda local podría apoyar la demanda de deuda soberana y contribuir a mantener el ahorro dentro del sistema financiero doméstico.
Esto contrastaría con la salida de ahorro hacia bonos del Tesoro estadounidense implícita en un escenario de dolarización digital.
También demuestra el potencial futuro de una stablecoin respaldada por la rupia.
Dicho esto, resulta igualmente importante abordar las causas fundamentales que impulsan el uso de stablecoins:
- inflación;
- monedas débiles o inestables;
- bajo crecimiento;
- elevados costes de transacción.
Estas cuestiones requieren políticas fiscales y monetarias eficaces.
Dado que las stablecoins tienden a tener mayor atractivo en países donde los bancos centrales no han logrado controlar adecuadamente la inflación o garantizar sistemas financieros eficientes, una respuesta fundamental consiste también en mejorar la capacidad y eficacia de las instituciones monetarias nacionales.
Conclusión
El análisis comparado demuestra que las jurisdicciones que priorizan la transparencia y la equivalencia prudencial, en lugar de prohibiciones generales, pueden combinar estabilidad de mercado e innovación.
Mediante un marco claro y adaptado a sus propias necesidades, India podría aprovechar los beneficios del emergente mercado de stablecoins y, al mismo tiempo, preservar la eficiencia y la soberanía de su sistema financiero.
El objetivo no debe ser una libertad desregulada.
Debe ser una confianza regulada.
Un marco en el que la tecnología sirva a los objetivos públicos de estabilidad, inclusión y transparencia.
Smriti Ramesh
Jindal Global Law School
Referencias
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