Blockchain Arbitration & Commerce Society (BACS)
Detrás de cualquier proyecto blockchain hay cientos o miles de horas de trabajo dedicadas al desarrollo tecnológico, la tokenización, la ciberseguridad, el cumplimiento normativo y la captación de financiación.
Sin embargo, existe una cuestión esencial que muchos proyectos siguen dejando sin resolver:
¿Qué ocurre cuando surge un conflicto?
Un proyecto Web3 puede generar disputas entre fundadores, inversores, desarrolladores, validadores, exchanges, proveedores tecnológicos o usuarios. Pueden aparecer errores en un smart contract, incumplimientos de acuerdos de vesting, desacuerdos sobre la gobernanza de una DAO, reclamaciones derivadas del funcionamiento del protocolo o conflictos sobre la interpretación del propio Whitepaper.
Paradójicamente, muchos proyectos dedican cientos de páginas a explicar cómo funciona su tecnología, pero no incluyen una sola línea sobre cómo resolverán jurídicamente un conflicto.
Y precisamente ahí comienza la inseguridad jurídica.
Blockchain no elimina los conflictos jurídicos
Existe la falsa creencia de que la descentralización hace innecesario el Derecho.
La realidad demuestra exactamente lo contrario.
Cuanto más internacional y descentralizado es un proyecto, más difícil resulta responder a cuestiones básicas:
- ¿Qué tribunales son competentes?
- ¿Qué ley resulta aplicable?
- ¿En qué país debe presentarse una demanda?
- ¿Cómo se obtiene la prueba?
- ¿Cómo puede ejecutarse una resolución?
Cuando estas preguntas no se responden antes de que aparezca el conflicto, las partes pueden terminar litigando durante años en distintos países, con costes muy superiores al propio valor de la controversia.
El arbitraje internacional es la solución natural para Web3
El arbitraje internacional lleva décadas siendo el sistema preferido para resolver conflictos complejos entre empresas de distintos países.
Los proyectos blockchain presentan precisamente las características que hacen recomendable acudir al arbitraje:
- operaciones internacionales;
- participantes repartidos por todo el mundo;
- activos digitales;
- documentación en varios idiomas;
- pruebas altamente técnicas;
- necesidad de confidencialidad;
- ausencia de una jurisdicción evidente.
Frente a un procedimiento judicial tradicional, el arbitraje permite que las partes acuerden de antemano aspectos esenciales del procedimiento:
- la institución arbitral;
- las normas aplicables;
- el idioma;
- los árbitros;
- la ley aplicable;
- y la forma de ejecución del laudo.
En el ámbito blockchain, esa previsibilidad tiene un enorme valor.
El Whitepaper también debe contener reglas jurídicas
Muchos promotores consideran el Whitepaper exclusivamente como un documento técnico o comercial.
Sin embargo, en la práctica constituye uno de los documentos fundamentales del proyecto y sirve de referencia para inversores, desarrolladores, colaboradores y titulares de tokens.
Por ello resulta altamente recomendable incorporar desde el inicio una cláusula de sometimiento a arbitraje.
De esta manera, todas las personas que participan en el ecosistema conocen con antelación cómo se resolverán las controversias.
Además, esa cláusula puede extenderse al resto de la documentación del proyecto, incluyendo:
- Whitepaper.
- Token Purchase Agreement.
- SAFT.
- Términos y Condiciones.
- Estatutos o reglas de una DAO.
- Documentación de gobernanza.
- Contratos de desarrollo.
- Repositorios técnicos.
- Programación y código fuente del protocolo.
Cuanto antes se diseñe esta arquitectura jurídica, mayor será la seguridad para todos los participantes.
BACS: arbitraje especializado para blockchain y activos digitales
No todos los conflictos blockchain pueden resolverse adecuadamente mediante instituciones arbitrales tradicionales.
Las controversias relacionadas con activos digitales exigen comprender cuestiones como:
- smart contracts;
- wallets y custodia;
- claves privadas;
- DAOs;
- gobernanza descentralizada;
- tokenización;
- hard forks;
- oráculos;
- pruebas obtenidas directamente de la blockchain;
- desarrollo y auditoría de software.
Por ello, Blockchain Arbitration & Commerce Society (BACS) ha desarrollado un sistema arbitral específicamente orientado al ecosistema Web3.
Nuestro objetivo no consiste únicamente en resolver controversias.
Nuestro propósito es construir la infraestructura jurídica que necesita la economía digital.
Cláusula modelo de sometimiento a arbitraje
Todo proyecto blockchain puede incorporar una cláusula como la siguiente en su Whitepaper y en el resto de su documentación contractual.
Español
Las partes intervinientes acuerdan libre y voluntariamente que cualquier litigio, discrepancia o reclamación que resulte de la ejecución, cumplimiento, validez o interpretación del presente Whitepaper, así como de cualesquiera otros documentos relacionados con el proyecto, incluidos su programación, desarrollo y codificación informática, será resuelto definitivamente mediante arbitraje administrado por la Blockchain Arbitration & Commerce Society (BACS), a la que se encomienda la administración del arbitraje y la designación del árbitro o árbitros de conformidad con su Reglamento y Estatutos. El idioma del arbitraje será español o inglés. A efectos de notificaciones, cada parte designa como medio oficial de comunicación la dirección de correo electrónico y/o cuenta de Telegram que indique.
English
The intervening parties freely and voluntarily agree that any litigation, discrepancy or claim resulting from the execution, performance, validity or interpretation of this Whitepaper, as well as any other documents related to the project, including its computer programming, software development and coding, shall be finally resolved by arbitration administered by the Blockchain Arbitration & Commerce Society (BACS), which shall administer the arbitration and appoint the arbitrator or arbitrators in accordance with its Rules and Regulations. The language of the arbitration shall be English or Spanish. For notification purposes, each party designates the email address and/or Telegram account indicated by it as its official means of communication.
El futuro no es solo arbitrar: es ejecutar
En BACS entendemos que el arbitraje constituye únicamente el primer paso.
La verdadera transformación llegará cuando las decisiones jurídicas puedan interactuar directamente con la blockchain mediante oráculos jurídicos, permitiendo que determinados efectos del laudo arbitral puedan ejecutarse de forma automatizada allí donde las partes lo hayan pactado y la legislación aplicable lo permita.
No se trata de sustituir a los tribunales ni de que el código reemplace al Derecho.
Se trata de integrar ambos mundos.
Porque la blockchain puede automatizar la ejecución, pero sigue necesitando normas para resolver aquello que el código no puede decidir.
La seguridad jurídica también forma parte del protocolo
Todo proyecto blockchain invierte recursos en desarrollar su tecnología.
Invierte en auditorías de seguridad.
Invierte en cumplimiento normativo.
Sin embargo, muy pocos invierten en diseñar desde el principio un sistema eficiente para resolver conflictos.
Incorporar una cláusula arbitral en un Whitepaper apenas ocupa unas líneas.
Pero puede evitar años de litigios, conflictos de jurisdicción y una enorme incertidumbre jurídica.
En BACS creemos que la próxima generación de proyectos blockchain no se distinguirá únicamente por la calidad de su tecnología, sino también por la calidad de su infraestructura jurídica.
Porque el futuro de Web3 no necesita solo mejor código.
Necesita también mejor Derecho.